Anestesia en operaciones estéticas

Muchas personas se sienten preocupados cuando oyen la palabra anestesia, especialmente cuando la intervención a la que se van a someter es voluntaria para mejorar su aspecto, es decir, de cirugía estética. Es bueno conocer los peligros asociados a los distintos tipos de anestesia y saber lo que nos podría pasar para ayudar a disminuir esos miedos o preocupaciones que podamos tener.

La anestesia funciona de varias maneras. Se trata de una mezcla de sustancias, un analgésico, que evita el dolor, un amnésico, que evita que nos acordemos de la cirugía y un inmovilizador para que no nos movamos mientras el cirujano plástico está trabajando. La anestesia también puede provocar una pérdida del conocimiento y eliminar o disminuir la tasa de ritmo cardíaco, el ritmo respiratorio y al aumento de la hipertensión.

anestesia generalEn cuanto al tiempo de duración de los residuos o restos de anestesia, son varios los factores que afectan, tales como nuestro peso, el porcentaje de exceso de grasa o la clase y potencia de la anestesia elegida. Nuestra capacidad natural para eliminar los restos también puede variar este tiempo. Por lo general, la anestesia nos la suministrará un anestesista especializado, con ayuda de enfermeras altamente cualificadas. No debemos asustarnos si nuestro anestesista es joven, ya que puede estar mejor preparado para los tratamientos nuevos, incluidos los practicados a niños, tales como la otoplastia (cirugía de las orejas).

Existen varios tipos de anestesia usados en las intervenciones plásticas y de reconstrucción. Vamos a hacer un repaso por las más habituales:

Anestesia local

Los anestésicos locales adormecen la zona de tratamiento casi de inmediato. Es muy habitual en las reconstrucciones de dientes, en las remodelaciones de nariz u otros tipos de intervenciones estéticas pequeñas. La dosis más común una combinación de lidocaína, un analgésico y epinefrina, un vasoconstrictor que impide el sangrado.

Los agentes tópicos como el EMLA, una mezcla anestésicos locales en crema o loción también puede servir como anestésicos locales durante algunos procedimientos estéticos, tales como la depilación láser corporal. La loción se debe aplicar una hora antes del proceso para obtener una mayor eficacia.

Las complicaciones asociadas con los restos de anestesia local son bastante inusuales. Existe la posibilidad de que los residuos sean absorbidos por su cuerpo y que causen una respuesta seria de forma generalizada.

La sedación consciente

Se usa a menudo en las intervenciones que se realizan por la noche. Al estar cansados y con sueño, la sedación es más leve, algo así como si hubiéramos tomado unas cuantas copas. Los medicamentos utilizados a menudo incluyen relajantes musculares, analgésicos, y amnésicos de corto plazo. Se pueden aplicar por vía intravenosa, o de forma oral, en líquido o en pastillas.

Entre los efectos secundarios, se incluyen dolores de cabeza, sensación de resaca, náuseas y vómitos o recuerdos desagradables de la cirugía.

Anestesia general

Las anestesias generales se utilizan para cirugías muy molestas o que abarcan zonas muy amplias de la anatomía, como por ejemplo, algunos estiramientos faciales o lipoesculturas. Afecta al sistema nervioso y se administra generalmente de forma intravenosa. Aproximadamente uno de cada 250.000 personas mueren a causa de problemas de anestesia común, y estos riesgos son mayores para aquellas personas con problemas graves.

Entre estos riesgos se incluyen problemas respiratorios, reacciones alérgicas, aumento de la presión arterial, daños en dientes y labios, inflamación en la laringe, dolor en el cuello, ronquera, náuseas y los vómitos, delirios, hinchazón, infección y raramente, ataque cardíaco, envenenamiento sistémico o la muerte.

anestesia en operaciones estéticasEn lo que se refiere a la preparación, su especialista médico le indicará cuándo debe dejar de consumir medicamentos antes de su operación de cirugía estética. Se recomienda ayunar antes de la intervención para asegurar que no hay alimentos parcialmente digeridos en el estómago. Comer puede aumentar la sensación de náuseas, que son extremadamente peligrosas cuando estamos en el quirófano. Debemos seguir todas las indicaciones del médico correctamente, ya que de esta manera, nos recuperaremos antes de los efectos anestésicos y reduciremos casi por completo los riesgos de la medicación. Debemos asegurarnos de mencionar si nosotros o alguien en nuestra familia hemos tenido problemas con los anestésicos o alguna dolencia relacionada con la coagulación de la sangre en el pasado, así prevendremos al anestesista ante posibles complicaciones durante la intervención.

Debemos recordar, que los anestesistas son profesionales muy preparados y expertos en el tema, por lo que los riesgos, aunque existen, son mínimos y en la mayoría de los casos, son perfectamente tratables, por lo que, si nos decidimos a pasar por el quirófano, no debemos tenerle miedo a la anestesia.

Anestesia epidural

Por último, queremos hablaros de la anestesia epidural.

Este tipo de anestesia es muy común hoy en día, pues se utiliza sobre todo para que la mujer que esté de parto no sufra los dolores propios de la situación. La anestesia epidural se administra inyectándola en la parte baja de la espalda, haciendo que el tren inferior se adormezca en apenas pocos minutos.

Esta anestesia es famosa como decimos por ser utilizada en los partos, pero también se puede utilizar en otro tipo de operaciones, como por ejemplo la osteotomía, las operaciones de menisco, etc.

En cirugía estética también se puede utilizar en casos excepcionales donde haya que tratar zonas del tren inferior (como las liposucciones). En estos casos, además de la epidural, es normal suministrar sedaciones leves que harán que el paciente se encuentre consciente durante el transcurso de la operación, pero relajado.

La anestesia epidural no es aconsejable administrarla en algunos casos, como por ejemplo cuando se tienen tatuajes en la zona donde se administra.

¿Qué tipo de anestesia utilizarán conmigo?

En realidad, es una pregunta de difícil respuesta, pues si bien es cierto que en algunas operaciones se utilizan determinado tipo de anestesias, este criterio puede variar dependiendo de cada paciente (por su estado de salud y otros factores añadidos).

Por ejemplo, para la mamopexia (reducción mamaria) se utiliza anestesia general para el procedimiento, pero el anestesista, después de realizar un estudio riguroso de la paciente, puede optar por sedarla fuertemente y aplicar anestesia local. Como decimos, deberán realizarte un estudio previo a la operación, con sus correspondientes pruebas médicas (analítica, electrocardiograma, placa de tórax …) para así conocer tu estado de salud y evitar posibles complicaciones que puedan surgir durante la operación.

Es fundamental contar con un especialista de garantías, que conozca la técnica y sea de confianza, con el fin de reducir los posibles problemas y complicaciones. Los riesgos de la anestesia están ahí y con el paso del tiempo se ha ido perfeccionando la técnica para que cada vez haya menos problemas con la misma.

Para finalizar el artículo, os dejamos un excelente vídeo de un gran profesional explicando todo lo necesario sobre la anestesia antes de una intervención estética:

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